10 de diciembre de 2006

10/12/06

Tantas cosas, pero a pesar de todo me siento mejor que nunca.

17 de julio de 2006

Fantasías.-



Pensar en el fin de una historia rosando el pasado y tocando el presente.
Un presente lleno de incertidumbres y cosas indestructibles que entran en tu mente y que te obligan a pensar y recordarlas una y otra vez.
Cambiar, pensar, preguntar, existir, vivir, momentos en los que tienes sólo una via de escape y que sólo tu la conoces. Querer cambiar el mundo sin nisiquiera poder cambiar tu forma de ser o pensar, crees en una galaxia llena de fantasías que te llevaran a lo más profundo de ese mar limpio y duradero que lo único que escucharás es el susurro de su pensamiento, que te quiere decir algo pero no puedes escuchar, no puedes porque hay algo que te lo impide, pero no sabes qué. Querer responder preguntas en las que ni el sabio más sabio sabría responderlas.
Vivir en un mundo lleno de iluciones, contradiciendo una realidad que promete ser sincera y duradera.
Combatiendo tus deceos y especulando palabras al aire para que el ser más insignificante las escuche y entre en ti el pedazo de vida que el tiempo te quitó.


La nirvana.-

3 de julio de 2006

sentimientos


Sentí que el mundo se me venía encima y que mi caída no iba a tener éxito, sentí que nada sería como antes y que el dolor sería un sentimiento que nadie ni nada sanaría. Las palabras son pocas, pero los actos muchos. La realidad es más brusca frente a tus ojos y te vuelves un ser lleno de debilidades. No ves, ni quieres ver más allá de lo cruel del presente y piensas en un fin inoportuno y rápido.
A veces es lo peor, es que realmente hay momentos en los que quisieras desaparecer y dónde no le encuentras sentido a la vida, pero es te envuelves en un círculo tan pequeño que no te quieres ver a tí mismo. El dolor es más débil que una sonrisa y derrotarlo, algo que nunca ha sido imposible.
Es en esos momentos cuando te refugias en los que te tienden una mano, en esos que te hacen un todo poderoso e invensible. La palabra amigo siempre ha sido algo demasiado vital, me dieron ganas de escribir esto porque pensándolo bien no me habia dado el tiempo como para escribir de ellos, y la verdad es que no es fácil.
No sabría como agradecer tantas cosas, tantos momentos en los que darías todo para que nunca se terminaran y poder disfrutar con ellos tanto como puedas, porque a veces esta vida te dá cosas en las que simplemente no se podria sobrevivir y en las que necesitas de algo en quien afirmar tu cabeza cuando ya no la puedes levantar por sí sola. El dolor te traspasa los sentidos y el corazón, hasta que llega a tu cabeza y no puedes seguir. Momentos en los que conoces el sabor de la amistad, esa amistad verdadera que promete serte incondicional por el resto de tus días.