16 de noviembre de 2007

Sabes

No podemos dejar espacios en blancos, la sombra nos encontrará y no nos perdonará. Instantes, sólo instantes de un pequeño sentido común, nos complementa y a la vez nos aleja, ahora con autoridad y algo de frío, grito la confusión que se refleja en la última noción que tuvimos del tiempo. Ya no puedes introducir el ardor en tu bolsillo, el corazón no alcanza en tu mano y se piensa en situaciones extremas. El olvido nos ganó y fue enloquecido en un principio, con el paso de los segundos me tomo del brazo y nos hicimos amigos. Me gusta y me divierte, fascina y encandila, ya no se sufre, ni se recuerda, sígueme. Complemento relativamente perfecto, tan didáctico, tan enredado y embarrado, con ese mal que nos ahogó sin darnos cuenta. Mi cabeza carga una que otra pelusa que no me quiere abandonar, ahora te toca a ti, respondeme y prepárate, yo no soy Dios, yo no soy Dios.