20 de enero de 2008
Pronto
Plasmar tan sólo unas palabras y adjuntarlas de tal forma que concuerden con las notas del alma y hacerlas algo sutiles y agradables. Enero colapsado y febrero ya afiebrado. Es que me di cuenta del significado real de la felicidad, ¿ no se nota ? asi más fácil resulta entender la rapidez de mi reloj y la lentitud del corazon, al compás del viento, siempre. El miedo ya es natural y totalmente normal. No existe el olvido y la palabra recuerdo la acabo de transformar en verbo. Cada sensación y cada perdón se hizo un propio manuscrito, quizás para borrarlo, quizás para retractarlo. En mi medio me situé, preferí no oír, no quise sentir, ni el peor ser existencial adivinaría las letras de mi propia canción, tiene una razón, cada uno su propia versión. Gotas de ardor y pedazos de amor, eso elegí y no me arrepentí. Todavía suena esa guitarra, todavía prefiere soñar cada mañana.
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